¡Atención mi gente! Esto puede ponerse color de hormiga.
El presidente de ANADEGAS, Juan Elías Pérez, tiró una bomba: si esto sigue así, podrían mandar los verifones «pa’ donde el diablo dio las tres voces» y dejar de aceptar tarjetas de crédito y débito en sus 780 estaciones de combustibles en todo el país.
¿Y cuál es el lío del «carajos y la otra»?
Bueno, en palabras simples, «pal’ no muy estudiao»: por cada galón que venden, al detallista le quedan como 25 pesitos de ganancia bruta. Pero las comisiones de las tarjetas le «chapean» alrededor de 7 pesos,7¡Tululú!,7 caña… 7 arena… 7 ripio… ¡7 PESOS!
Así cualquiera explota.
Los detallistas le están diciendo al Presidente: «¡KLK, Presidente! Resuelva con eso tarjeteros,verifoneros antes que se arme el reperpero.»
Porque ANADEGAS recuerda que una vez se lo advirtieron al presidente Danilo Medina… no hizo caso. ¿Y qué pasó? ¡Pum! Desconectaron los verifones de una de las compañías y por 72 horas conseguir combustible con tarjeta era más difícil que «ni pa’l diablo prender las calderas del infierno».
Así que, cuidado Presidente… cuidaditoooo.
Porque si a esos 780 dueños de bombas les da con decir «hasta aquí llegamos», el que salga con una tarjeta creyendo que va a echar gasolina puede terminar oyendo la frase del año: