Un tribunal de Santo Domingo dictó prisión preventiva contra un coronel acusado de agredir físicamente a una joven en un incidente que ha causado gran indignación pública. Según el Ministerio Público, existen evidencias contundentes que vinculan al oficial con el hecho, incluyendo testimonios y posibles pruebas audiovisuales.
El caso ha reabierto el debate sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de miembros de los cuerpos de seguridad y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control interno.
Diversos sectores de la sociedad civil han exigido que se aplique todo el peso de la ley sin privilegios, mientras organizaciones defensoras de derechos humanos piden reformas estructurales para prevenir este tipo de situaciones.